“No me aguantó el seminario”

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“El periodismo siempre tendrá la responsabilidad de procesar la información, de elaborarla, de interpretarla y de ir más profundamente que lo que pueden ir los ciudadanos en las redes”.

SANTO DOMINGO (RD).-Palabras pronunciadas por el periodista Juan Bolívar Díaz en la Cámara de Diputados, al recibir el reconocimiento por su trayectoria en los medios informativos y por sus aportes a la consolidación de la democracia dominicana:

“Yo siempre he dicho que el periodismo tiene una tensión permanente con los poderes públicos porque su responsabilidad es, más que dar cobas, cuestionar, impulsar, reclamar, representar los intereses de los sectores de la sociedad más excluidos, de los que tienen menos voz: darle voz a los que tienen poca voz.

Desde el principio lo concebí, el periodismo, como una mezcla de sacerdocio y magisterio, porque eso quise ser.

Primero quise ser sacerdote y yo llegué al seminario en un momento inoportuno porque tenía dos o tres años por irme, y puse 61, pero en el interín mataron a Trujillo, en mayo y yo me iba en septiembre, ya yo era antitrujillista desde un par de años en el Liceo Eugenio María de Hostos, pero la muerte de Trujillo nos disparó a las calles. Yo colgué mi traje de agitador en septiembre, en medio de esas manifestaciones y cumplí con irme al seminario. No me aguantó el seminario. Entre las cosas que me impugnaron era que yo escuchaba a Juan Bosch a la una y media de la tarde cuando los seminaristas estaban durmiendo la siesta.

Yo, por supuesto, no lo hacía oculto, y un día tuve que pararme en una reunión del padre Láutico García, cuando en diciembre cuestionaba el comunismo, entre comillas, de Juan Bosch y yo, que tenía 16 años, le dije al padre Láutico que no Bosch era comunista y le expliqué mi criterio…

Bueno, en el seminario me hostigaron mucho y yo nada más duré un año y medio… Después que se juramentó el profesor Juan Bosch se puso más difícil la cosa… pero yo aguanté un año y medio… y después tuve que irme realmente, no me botaron, realmente yo me fui porque el ambiente era muy hostil para mí.

Después empecé a estudiar filosofía con la idea de ser educador. Hasta que la revolución constitucionalista me hizo tropezar con la realidad de que yo era dirigente, y en ese momento era coordinador de las juventudes católica y sacamos, no solo un manifiesto contra la invasión de Estados Unidos, sino que sacamos un periódico que circuló cada semana y yo me convertí en periodista de facto.

De manera que si empiezo a contar desde entonces no son 49 años, son como 54 ya, incluyendo los dos que yo trabajé en México cuando era estudiantes, porque yo siempre tuve que trabajar para estudiar.

Bueno, pero no le voy a contar esa vida que tiene tantos recovecos aquí hoy abusando de su tiempo. Lo que sí quiero manifestarles es que, en ejercicio del periodismo que nosotros hacemos y que hemos enseñado en la universidad, no es para tomarle cuenta individual a nadie. Fíjense que yo nunca tengo conflictos personales, individuales, con nadie porque nunca me he dedicado a atacar a nadie y creo que esa no es la misión que tenemos los periodistas, sino tratar de explicar los fenómenos políticos, sociales y económicos y reclamar, sí, reclamarle a todos los poderes públicos.

Ustedes me reconocen hoy, eso para mí es una expresión de mucha satisfacción porque yo he sido también crítico de la labor legislativa, del Congreso, como lo he sido hasta de la iglesia de la que yo soy parte, porque yo soy profundamente cristiano y lo que soy, lo que he sido en la vida es por lo que yo aprendí del cristianismo. Pero yo digo que yo aprendí lo mejor del cristianismo y lo he tratado de poner en práctica, eso me ha llevado a muchos conflictos, aún dentro de las iglesias.

En toda parte he sido un crítico, pero a veces uno tiene que recordar que esas labores críticas también han dado resultados. Empezando por cuando yo trabajaba en el periódico El Sol, por ejemplo, nosotros rescatamos 38 millones de dólares que se le habían extraviado al a  la Gulf & Western Gulf que eran del país. Y nosotros hicimos, no solo desvelamos la información por un documento que cayó en nuestras manos, sino que hicimos una campaña que terminó la Gulf, fue dizque donando, justamente 38 millones de dólares, se creó una  fundación que presidió monseñor Polanco,para invertir esos 38 millones de dólares en el Este.

Bueno, nosotros ganamos un pleito de 38 millones de dólares que hoy deben ser como 120 millones de dólares los 38 millones del 79.

Después ganamos la pelea cuando se intentó establecer el l compost.

-¿Dónde fue Carlos Julio? Era por allá por la tierra…

-En Oviedo.

Iban a depositar compost en Oviedo y en El Nuevo Diario hicimos una campaña y ganamos esa pelea.

Más recientemente, bueno, ganamos la pelea por la transición democrática en el 78. En el periodismo se echaron muchas peleas. Después más recientemente hemos ganado otras peleas, con la ayuda que le dimos al presidente Danilo Medina ganamos el rescate de Bahía de Las Águilas, hace poco ganamos el rescate de un barrio entero que habían vendido por ahí y también, yo creo que nosotros debemos de reclamar méritos en el hecho de que se esté aplicando el 4% (del PIB) por la educación porque durante años tuvimos los paraguas amarillos, ahora tenemos verdes, pero tuvimos paraguas amarillos una época y hoy día todos le reconocemos al presidente Danilo Medina el mérito de haber implementado una ley que data del 97, y peleamos por ella.

Bueno, finalmente la política también es eso, ¿no?, escuchar.

La opinión pública se ejerce aquí, a través de los medios de comunicación de una manera preponderante, aunque hoy en día hay tantos mecanismos de comunicación que por momento hacen que algunos piensen que los periódicos o los canales de radio y televisión serán obsoletos. Yo creo que no, porque el ejercicio del periodismo rebasa en mucho el de la simple comunicación, casi telegráfica, que hacen los jóvenes en las redes.

El periodismo siempre tendrá la responsabilidad de procesar la información, de elaborarla, de interpretarla y de ir más profundamente que lo que pueden ir los ciudadanos en las redes.

Serán menos periodistas y menos medios, sin ninguna duda, pero va a haber siempre periodistas y medios, como va a haber siempre libros. Los muchachos de ahora se van a poner viejos después, y ellos entonces van a buscar un poco más el papel para leer y se van a quitar la pantalla para leer por el brillo y las molestias que va causando en la vista.

De manera que el periodismo tiene una responsabilidad por delante que nosotros todos tenemos que entenderla.

Nosotros no tenemos peleas personales con nadie y asumimos que podemos estar en disensión, como lo hemos estados con muchos de ustedes. Con muchos de ustedes también hemos sido compañeros de batallas, aquí en el Congreso y en otras actividades de la vida pública.  

Y me satisface que en todos lo partidos hemos tenido muchos amigos y hemos tenidos colaboraciones y hemos sido receptivos y confidentes también, de todos, incluyendo al presidente Medina, al presidente Fernández, al presidente Mejía, al presidente Bosch, al presidente Jorge Blanco, al presidente Guzmán, a todos. Con todos me ha tocado en algún momento ser confidente, siendo políticos, mucho más siempre, en todos los casos, antes de que llegan al poder. En todos los casos, más que después.

Y eso incluye al presidente Guzmán, que yo me acuerdo que cuando llegó al poder, éramos muy amigos en la oposición, y cuando, día antes de juramentarse casi no me reconoció en la calle. Yo era director de un diario, y me dio la mano  como uno que encontraba por ahí, un seguidor en la calle, y yo dije: “pero no me reconoció”; y Bienvenido Álvarez, que andaba junto conmigo dijo: “parece que no nos reconoció”.

Bueno, ya la vista, cuando la gente sube a las alturas le da más brega ver hacia abajo. Y eso hay que reconocerlo y mantener esas tensiones. Hay que mantener esas tensiones. La labor del pastor y del predicador, y la labor del educador implica tensiones.

Y no es simplemente pasar la manos, es presionar para que se den los cambios en la sociedad.

Ahora mismo hay mucho que ustedes están manejando, unos cambios importantes en lo político electoral, que yo espero que ustedes, la comisión bicameral, que ha dado muestra de apertura, tome en serio que si algo se está viendo en la sociedad dominicana es la necesidad de una reforma política que mejore la calidad de la democracia dominicana, que preserve la sociedad y ponga límites a la corrupción, a la impunidad.

Eso es fundamental para que el sistema democrático se fortalezca en República Dominicana. Todos estamos llamado a esa responsabilidad y nosotros los comunicadores se la vamos a estar recordando permanentemente, como les agradecemos inmensamente el que hayan tenido la gentileza de recibirnos esta mañana aquí con tanta generosidad. Muchas gracias a todos y a todas.”