Navarijo (I) 

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De Navarijo (libro de memorias de Francisco Moscoso Puello), quiero decir que lo leí porque estaba buscando un faro. Hace tiempo que busco un faro (un faro muy específico y que ya no existe). Y en ese sentido (en el de mi búsqueda), fue decepcionante porque solo encontré una línea que dice “Y por Luluta conocí el Faro. Una sola vez subí hasta arriba”. Y esta línea está casi al final del libro.

¿Por qué, si como supongo, este faro fue tan cautivador para los habitantes del Santo Domingo de entonces, Panchito solo le dedica unas líneas? No lo sé y prefiero dejarlo ahí por ahora. Porque lo que quiero decir, verdaderamente, es que la lectura de Navarijo sí me cautivó y que ahora me dedico a recorrer la Zona Colonial de otra forma: identificando los apegos de Moscoso Puello a su barrio, ese lugar que ya no existe.

El registro de sus progresos (como cuando instalaron por primera vez el alumbrado público, la sorpresa de algunos que no entendían su funcionamiento). La iglesia del Carmen, para mí la más anodina de todas las iglesias de la zona (pero para Moscoso Puello, desde sus afectos, la iglesia con las fiestas religiosas más magníficas).  Sus escapadas a Güibia, por ese entonces “una playa desierta cercada de uvero”. Las expresiones en torno a la raza y el color de piel (que dos siglos después todavía persisten). Y así muchas otras cosas.

Esta lectura salió de algo muy específico: un recorrido por el antiguo barrio del Navarijo organizado por @miguel.piccini en el marco de #DispachtworkRD. Un recorrido que disfruté un montón, en el cual Piccini nos iba leyendo algunos fragmentos de este libro de memorias que registra los años entre 1879-1890 de Santo Domingo.

El barrio se encontraba localizado entre las calles Palo Hincado, Arzobispo Nouel, Las Mercedes y la 19 de Marzo, siendo su calle principal la calle El Conde. (en Zona colonial)

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GABRIELA READ
Observadora minuciosa de la ciudad. Amante del cine. Personaje de un libro de Cabrera Infante, pero un personaje a quien el autor cubano no llegó a describir en ningún texto porque no la conoció y porque andan diciendo que el escritor murió antes de conocer a Gaby, aunque todavía ande por ahí publicando libros inéditos.