Tuburcio: “No busco la Rectoría de la UASD para jubilarme”

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“¡Cuánta gente aspira aquí para irse con el mazo! Yo pienso aportar a la universidad; después de yo haber sido rector yo quiero seguir aportando a la universidad”  

SANTO DOMINGO (RD).- Pelo rizo bien humectado, sonrisa a flor de labios y barba “chivita” sin bigotes… Su figura marca distancia del resto de las fotos de candidatos a la Rectoría de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). No es solo que sea el aspirante más joven, sino que su estilo, su perfil, vienen marcados por su área docente y profesional.

Juan Tiburcio, el actual decano de la Facultad de Arte de la academia estatal, es publicista y artista plástico y vende el discurso de renovar la UASD y “cambiar la imagen” de la institución en la sociedad dominicana.

La comunidad uasdiana decidirá este año cuál de sus catedráticos la dirigirá para el próximo cuatrienio.

Cuando el candidato habla de jubilación, se refiere a la práctica de que el rector saliente se retira del cargo con una pensión, que pone tope a décadas de servicio docente, pero con una remuneración de ejecutivo.

¿Con qué aval cuenta Juan Tiburcio para conquistar la Rectoría y emprender tan ambiciosa misión de renovación? La UNI presenta la primera de tres entregas de la entrevista que realizó al académico y creativo, de 47 años.

¿Quién es Juan Tiburcio? ¿Cuáles vínculos lo unen a la UASD?

Yo entré a la universidad a estudiar por ahí por 1988. Yo tenía la idea de que quería ser director de arte de una agencia internacional, pero tenía el objetivo de alcanzar esa meta a los cincos años de graduado; lo que me sorprendió es que pude ser director de arte de una agencia un mes antes de graduarme, nada más y nada menos que de Colgate Palmolive.

Inmediatamente también nos llamaron de la universidad para empezar a impartir docencia, no podía en el día, pero sí en la noche y fines de semana; así es como entro como profesor aquí en la sede y en Santiago, pero desde antes actuaba como ayudante de profesor, sin pagarme nada.

Los vínculos que tengo con la UASD son muy fuertes, pues aquí he gestado mis sueños, que la academia ha propiciado que se cumplan.

¿Y cuál es su inclinación y su fuerte en el arte?

Yo soy artista desde que tengo conocimiento, creo que nací con un lápiz o un pincel en la mano.

Recuerdo que tenía ocho o siete años y ya hacía dibujos de comics y comencé a crear personajes, ya a los 12.

Pero cuando llegué a la universidad mi objetivo era estudiar arquitectura. En el colegio universitario, conociendo la universidad, fui a los Talleres de Arte y cuando vi los muchachos, pintando, dibujando y diseñando, dije esto es lo mío y decidí esturar publicidad.

Soy publicista como profesión. Y de postgrado tengo especialidad y maestría en enseñanza superior, también de la UASD, pero también me he desarrollado como artista plástico, con participaciones en las bienales nacionales, con exposiciones colectivas a nivel nacional e internacional, en Estados Unidos, Perú, Cuba, también en eventos en Francia, en México.

¿Qué edad tiene Juan Tiburcio?

Tengo 47.

Tiene una juventud relativa respecto al resto de los candidatos ¿Cómo esa juventud impactaría a la forma de dirigir la UASD?

La innovación. Yo no estoy aquí aspirando a la Rectoría para jubilarme ¡cuánta gente aspira aquí para irse con el mazo! Yo pienso aportar a la universidad; después de yo haber sido rector yo quiero seguir aportando a la universidad.  No hay un espacio donde yo me sienta mejor que en las aulas impartiendo docencia, yo amo dar clases. Yo dejo cualquier fiesta por estar en un aula porque me gusta estar en el aula con los estudiantes, compartiendo, enseñándoles.

Mucha gente dice que por qué después de rector voy a las aulas. ¿Cómo que por qué? Yo lo que soy es profesor, además, yo soy de arte, como soy de arte, la creatividad es un elemento fundamental para el desarrollo, no solamente de la UASD, sino del mundo.

Nosotros tenemos todo un plan estratégico de innovación para cambiar la imagen da la UASD, como publicista que soy, tengo todas las herramientas, ese conocimiento de publicidad, ese conocimiento de relaciones públicas, la UASD necesita en estos momentos un buen relacionador público.

¿Tú sabes las cosas buenas que se hacen en la universidad? Las malas no son ni el 5%, pero las cosas buenas no las conoce nadie, nos las comemos nosotros aquí. Las UASD es el centro cultural más importante de República Dominicana, las actividades diarias que se hacen aquí como complemento de la docencia, en lo que es extensión e investigación (son tantas que) no se puede ni contar. La UASD no es solamente huelga y disturbios.

¿Cuáles serían las primeras acciones para ese cambio de imagen?

El rector solamente va a los medios de comunicación cuando hay un conflicto en la UASD, el rector no puede esperar a que vengan los medios de comunicación a preguntarle  sobre el conflicto, tiene que ir a los medios a hablarles sobre lo que se está haciendo aquí y yo creo que hay demasiadas actividades que se hacen para que el rector se convierta en el relacionador público directo de la UASD.

¿Cómo podemos nosotros conseguir más presupuesto para la universidad? Sencillo: proyectos puntuales, donde el rector vaya a los medios de comunicación a presentárselos a los medios y al Gobierno, para que el gobierno haga un presupuesto complementario para esos proyectos puntuales. No es pedir presupuesto por presupuesto, sino demostrar al país y tanto a nivel nacional como internacional, demostrar lo que la UASD necesita. Porque realmente la UASD necesita mucho presupuesto, la universidad arrastra una deficiencia histórica, es una historia de las crisis.

En conjunto con los ministerios, la UASD puede crear toda una carpeta de actividades de desarrollo de la nación en sus áreas puntuales porque tiene los técnicos y los especialistas para volver a tomar su sitial como asesora del Gobierno en el tema de desarrollo de la formación de los recursos humanos que demanda el país y además en las líneas estratégicas, conceptuales, que tienen que ver con el proyecto de nación.

Nosotros queremos transformar la universidad, renovarla, y crear una cultura de calidad y de servicio en la universidad, que hace falta.