Podrá ser el futuro, pero no es café

0
29

La vida es extraña a veces, porque te coloca en los lugares en que menos te lo esperas. Por ejemplo: te pone a trabajar de cerca con una bebida llamada café. Pero no me quejo, no. Y no lo hago porque el café me va regalando historias buenísimas. Bueno, no exactamente el café, pero sí los caficultores.

(Video: Caficultora de Carrizal, provincia Dajabón, prepara café en un colador de tela)

Amadeo Escarramán es un apasionado del café, pero a veces tiene debilidades. Por ejemplo: peca de tomar infusiones de cascarilla de café e intenta convencer a los caficultores de que eso es parte del futuro. Y cuando la cosa no resulta con los caficultores, entonces intenta convencer a otros. Hoy, cuando intentó convencer a Jennifer, yo recordé el siguiente diálogo entre unos caficultores cuando Amadeo cometió semejante osadía:

(Después de un trago de la infusión)

Caficultor 1: Yo no me voy a beber esto, no. (Y deposita su taza sobre la mesa).

Caficultor 2: Pero está bueno.

Caficultor 1: Podrá estar bueno, pero a mí no me gusta. Pero despreocúpese, compadre, que a la gente tú le dices eso está bueno varias veces y comienza a bebérselo. Ahorita se inventan echarle jengibre, echarle limón… Y total, que eso se bota, es solo cacarita.

Podrá ser el futuro, pero no es café.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here