Juan Pablo Duarte, el joven que lideró la conspiración para terminar con la ocupación haitiana y fundar la República Dominicana, fue un estudiante inquieto e interesado por la historia, la filosofía, el derecho, los idiomas, las matemáticas, la contabilidad y el comercio. Además, por supuesto, la política, en la que abrazó los principios democráticos que encauzaron su historia de vida. ¿Pero dónde y cuándo pudo el patricio desarrollar todos estos estudios?
El 9 de febrero de 1822, cuando Haití se apoderó de la parte este de la isla La Hispaniola, Juan Pablo Duarte acababa de cumplir apenas nueve años, por lo que la adolescencia y la juventud le llegaron en pleno período de la ocupación, que se extendió por 22 años.
Como ha de ser de amplio conocimiento, Duarte nació en Santo Domingo el 26 de enero de 1813 y falleció en Venezuela el 15 de julio de 1876, a los 63 años, tras una vida marcada por lucha independentista y la defensa de un ideario liberal.
Durante los años de ocupación y a consecuencia de los medidas de dominio y control a la población dominicana, el gobierno haitiano provocó el cierre de la Universidad de Santo Domingo, hoy Universidad Autónoma (UASD), por lo que le fue imposible al prócer llevar una carrera en su tierra natal.
Sin embargo, existen registros de que Duarte tomó clases particulares con tutores, como era costumbre en la época, de los que recibió formación general y aprendió inglés y francés, según reseña el historiador Roberto Cassá.
“Duarte no pudo realizar estudios superiores formales porque el país se había quedado sin universidad. Informa su hermana Rosa Duarte que estudió en la escuela de Manuel Aybar, y luego aprendió inglés y francés”, relata Cassá en el boletín Padres de la Patria, del Archivo General de la Nación (AGN).
Contabilidad, Filosofía y Derecho
Varios textos sostienen que de este instructor Duarte aprendió Teneduría de Libros, un trabajo consistente en asentar en libros contables todas las transacciones de entrada y salida financiera de un negocio, oficio muy favorable para la actividad de su familia.
El también historiador Juan Daniel Balcácer cuenta entre los formadores del que luego sería proclamado como padre de la Patria a Juan Vicente Moscoso, con quien varias fuentes aseguran que se instruyó en Historia, Filosofía y Derecho Romano. También cita entre sus profesores en diferentes momentos a Gaspar Hernández, Augusto Brouard, Manuel María Valencia y alguien solo nombrado como Mr. Groot.
Agotada esta etapa y en torno a los 16 años de edad, indica Cassá que el ideólogo de República Dominicana contó con la dicha de que su padre, Juan José Duarte, lo complaciera con la realización de un viaje por Estados Unidos y Europa, posiblemente entre los años 1829 y 1832, a fin de realizar estudios de comercio.

No abundan los detalles de los estudios formales realizados por Duarte en Europa ni de las instituciones en donde los cursó; sin embargo, un escrito de José Gabriel García, reproducido por Balcácer, sostiene que en Barcelona, donde debe haber permanecido alrededor de dos años, Duarte consolidó su formación en las humanidades y matemáticas:
“Aprendió la lengua latina con la misma perfección que su propio idioma, dio con marcado provecho un curso completo de filosofía, estudió con fruto las matemáticas puras y mixtas; y en punto a humanidades adquirió conocimientos bastantes para figurar como literato en cualquier parte, sin contar con el aprendizaje de otras materias de mero adorno que le dieron toda la fisonomía de la cultura de un cumplido caballero”.
Al respecto, escritos de Leonor de Ayala Duarte, una catalana descendiente de la familia del patricio, sugieren que su pariente pudo haber adquirido estos conocimientos en el Seminario Conciliar, una especie de centro de estudios superiores.
¿Historia de las ideas políticas?
En adición a las citadas habilidades, Cassá, quien además es director del Archivo General de la Nación, indica que esta estadía en Europa le faclitió a Duarte conocer las aspiraciones liberales y democráticas que bullían en el continente e irse configurando ese ideal de un país libre e independiente de toda potencia extranjera, proclamada, años después, con el trabucazo del 27 de febrero de 1844.
“Es ilustrativo que, tras su retorno, uno de los amigos de su padre, Manuel María Valverde, le preguntó qué le había impresionado más de su viaje, a lo que respondió: ‘los fueros y libertades de Barcelona, fueros y libertades que espero que demos nosotros un día a nuestra patria’.
Sobre esta convicción, Balcácer sostiene en una entrevista en el programa televisivo Mackeney que Duarte resultó altamente influenciado por el liberalismo francés que da orugen al concepto de Estado Nación. “De ahí, viene de Europa embuido de esas ideas: había visto en Inglaterra cómo funcionaba el parlamentarismo inglés, había visto en Francia cómo funcionaba el parlamento francés también y en España, sobre todo en Cataluña, presenció el nacimiento de esos movimientos independentistas”, resalta.
Formación militar y más política
Ya de vuelta en el lado de la isla conocido como Santo Domingo Español, Duarte fundó, en 1838, la sociedad secreta La Trinitaria y luego el círculo de discursos políticos y debates la Filantrópica y la sociedad cultural La Dramática, todos orientados a formentar las ideas libertarias. No debe obviarse que el trinitario también formó parte de la Guardia Nacional de Santo Domingo, subordinada a las autoridades haitianas, donde recibió instrucciones en táctica y organización militar, que luego le sirvieron a sus fines.
En paralelo, siguió afianzando sus conocimientos políticos y los de sus amigos y compañeros de causa. “Bajo las sabias orientaciones del padre Gaspar Hernández en los claustros de Regina Angelorum, los futuros trinitarios estudiaron y debatieron sobre tópicos tan fundamentales como ‘los derechos imprescriptibles del hombre, sobre el origen del poder en las sociedades, sobre las formas de gobierno, sobre la índole de las constituciones, sobre el sufragio de los pueblos, sobre el principio legítimo de la autoridad, [y] sobre la soberanía de la razón’”, reseña Balcácer, citando a Félix María del Monte, en la publicación colectiva Duarte Revisitado, que editó el Banco Central a propósito del bicentenario del natalicio del prócer.
Así cada asignatura, cada área del saber que con pasión y dedicación estudió Juan Pablo Duarte, la utilizó en provecho de un proyecto que entendió necesario y viable: República Dominicana, que cada 26 de enero celebra el natalicio de su fundador.
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