Francisco Alba Suriel, fotógrafo de la naturaleza: En la Sierra de Bahoruco lo que vemos es un daño tremendo

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“¡Qué viva la naturaleza, que viva la madre Tierra y su biodiversidad!”, escribe Francisco Alba Suriel mientras espera para fotografiando los Cucú.

Santo Domingo (RD).-Hola Gaby. Esa imagen hermosísima de la Garza de Rizos que te acabo de compartir por WhatsApp la tomó y la colocó en su cuenta de Instagram Francisco Alba Suriel.

Sí, ya sé que siempre estás pendiente de la cuenta francisco_alba_suriel (odio tener que escribir un underscore, pero entrar a las redes sociales de Francisco siempre vale la pena).

En fin, también sé que eres fanática de Francisco, pero como me lo encontré caminando por el Parque Mirador Sur, de la capital, aproveché el momento para abordarlo, decirle lo mucho que todos apreciamos sus publicaciones en Instagram y preguntarle por qué decidió hacer un aporte tan valioso, a través de la fotografía, a la difusión del conocimiento científico sobre nuestras aves y de todos los recursos naturales de la isla Santo Domingo.

Francisco Alba Suriel, quien conoce las áreas sensibles para la sostenibilidad ambiental y económica de República Dominicana,  también anda muy preocupado por el deterioro de nuestros recursos naturales, sobre todo en zonas como la Sierra de Bahoruco… “Ahí -lamenta- lo que vemos es un daño tremendo, igual que en muchas otras comunidades”.

“Incluso hay la idea en las autoridades, incluso en el mismo ministro de Medio Ambiente, de que se puede reforestar con aguacate, con café con mango, con tamarindo. Eso no es así, esos son cultivos. Esos son monocultivos, todo lo contrario a lo que es un bosque, pero lamentablemente esas son las ideas que tienen nuestras autoridades”.

¿Dónde nace Francisco Alba?

Una Garza de rizos o garceta nívea en Bayahíbe.

En Jarabacoa, provincia La Vega, en 1964. Mis padres, Rafael Antonio Alba López  y Fausta Suriel Ramírez son oriundos de Jarabacoa. Mi padre de ascendencia española. Ambos trabajaron con los padres salesianos y luego emigraron aquí, a Santo Domingo. Tengo una hermana mayor que yo y nos establecimos aquí, en la capital. Mi hermana es abogada de profesión, es una mujer luchadora también.

¿Eres miembro de alguna organización ambiental o profesional?

Soy miembro fundador y actual vicepresidente de la Asociación Dominicana de Fotógrafos de la Naturaleza (Adfona). Colaboro con la “Lista Roja de Especies” del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. He ayudado y colaborado con el Ayuntamiento del Distrito Nacional en la propagación de semillas en los viveros que se instalaron en el Mirador Sur durante años. Soy miembro de la Brigada ecológica Aniana Vargas, que tiene como objetivo compartir e integrar a personas hacia la vida natural.

¿Por qué escogiste las redes sociales para proyectar tu trabajo y qué espera de las redes sociales?

La idea es utilizar las redes sociales para difundir contenido. Es decir, hacer las redes sociales más interesantes. Hoy en día ese medio de comunicación puede ser tan efectivo o más que la misma prensa escrita porque llega a más de la mitad de la población mundial. Creo que es uno de los mejores medios para proyectar el trabajo de la naturaleza. Mi idea no es proyectarme en lo personal, sino a mi país, darle contenido a nuestra sociedad para que vea todos los tesoros que tenemos, que vea que República Dominicana no es solo problema, no es solo política, no es solo cervezas, reggaeton y peloteros… como muchos piensan. Nosotros somos mucho más de ahí, mi intención es aportar para que los dominicanos vean nuestros tesoros naturales que es nuestra mayor riqueza, nuestro medio ambiente…

¿Cuéntanos un poco de tus estudios y trayectoria profesional?

Una abeja visita una Rosa de Bayahíbe (Pereskia quisqueyana) Cactaceae, endémica de República Dominicana y su flor nacional.

Estudié en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Dos carreras, primero Ingeniería Electromecánica y después Biología. Fui monitor de varias asignaturas y muchas veces fungía hasta como ayudantes de profesor, con (Eugenio de Jesús) Marcano, (Julio) Cicero, y (Sixto J.) Incháustegui, quienes fueron mis mentores. También fui monitor en varias de las áreas: Biología General, Zoología, Preparaciones Biológicas y algunas otras.

Francisco Alba Suriel, biólogo, ingeniero, fotógrafo… las imágenes que publicas en las redes sociales llaman nuestra atención, ¿qué te motiva a regalarnos tanta belleza?

La fotografía para mí ha sido de toda la vida, porque desde jovencito tuve cámara e incluso revelaba con cámara 135, cámara analógica, desde muchacho. Luego, cuando llegó la fotografía digital, me fui integrando. Hice retratos, tenía un pequeño estudio. revelaba en Polanco Color… Luego me fui a la fotografía de la naturaleza en la que he permanecido durante muchos años. Tengo mis páginas en Instagram y  Flickr, como ya sabes. En ingeniería trabajé en el Hotel Santo Domingo, como encargado y supervisor de planta de tratamiento, porque una de las áreas en la que me especialicé fue en purificación y tratamiento de agua. Trabajo en empresas como Radio Centro, Cerinca. Respecto a mis conocimientos de electricidad, trabajé electricidad industrial, electrónica, a finales de 1980 y principios de 1990 trabajé en electricidad industrial. Ahora sigo con tratamiento de agua, paralelamente a mi carrera de Biología y fotografía.

¿Qué es lo que más te gusta fotografiar?

Lo que más me gusta de la fotografía es que puedo descubrir, plasmar lo que me gusta de la naturaleza: plantas, animales, personas… y legar esas imágenes en el tiempo. Para mí la fotografía es plasmar lo que acontece para mantenerlo en el tiempo para que futuras generaciones puedan también apreciarlo. Me gusta la fotografía de la naturaleza, toda: botánica, zoología en sus diferentes áreas, macrofotografías, aves, reptiles… No me limito a un área, a mi me gusta todo. No me quiero limitar a un área de la fotografía, ni de la Biología tampoco.

¿Por qué estudiaste Ingeniería y Biología?

Desde pequeño me gustó construir, inventar, hacer cosas, crear. los ingenieros realmente son inventores. Desde el principio me gustó hacer cosas, crear, y la Biología tiene su relación con la Ingeniería. Hay áreas de la Biología, como la Biónica, en las que se pueden hacer aplicaciones tecnológicas para organismos vivos. Todas las ciencias están relacionadas y la Ingeniería y la Biología están intrínsecamente mezclada, aunque no lo parezca.

Francisco Alba Suriel capta el señorial Papagayo o trogón de La Española (Priotelus roseigaster) Hispaniolan Trogon, endémico de nuestra isla La Española.

¿Se puede estudiar Biología en República Dominicana con la confianza de acceder a un empleo remunerado de manera digna?

En otros años era mucho más difícil. Pero ya el biológico tiene muchas fuentes de trabajo. Tanto a nivel educativo, como a nivel de investigación, en los laboratorios, en las entidades públicas, en los parques nacionales y en el mismo Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Hay muchas empresas ya también de biotecnología. Incluso la rama de agropecuaria también utilizan biólogos, como por ejemplo, en la crianza de peces. Ya un estudiante de Biología puede acceder a un empleo remunerado en República Dominicana.

¿Cuáles son las amenazas ambientales que identificas en República Dominicana?

La principal amenaza ambiental en República Dominicana es la deforestación y el poco respeto a las áreas protegidas. Es decir, nuestras áreas protegidas parece que son de papel. Se crea un área, pero después otro gobierno viene y puede decir: bueno ahí vamos a reforestar con aguacate, ahí vamos a permitir que se infrinja la ley y se cultive. Está también el poco respeto a los ríos. Grandes empresas que sacan agregados al cauce de los ríos y empresas mineras que se han ido instalando en el país, incluso fábrica de cemento para exportar. Yo creo que una isla pequeña, con tantos recursos naturales, como la nuestra, no es para estar destruyendo montañas en agregados, elaborando cemento para exportar. Por el contrario, yo creo que nosotros deberíamos estar importando cemento o que el que se produzca en el país y los agregados sean solo para uso interno y solo sean extraídos de área en donde se hayan hecho los estudios de impactos que certifiquen que tengan el menor daño al medio ambiente. También está el problema de la contaminación, de la instalación de grandes plantas termoeléctricas, como ahora mismo Punta Catalina, que usa carbón mineral, un combustible que se ha ido eliminando en otros países, porque sabemos la gran contaminación ambiental que crean sus desechos a la atmósfera. El carbón mineral es mucho más atrasado que las plantas de petróleo o de gas. Entonces, en vez de seguir la instalación de energía renovable, solar, eólica, se viene a dar un paso atrás con la planta de Punta Catalina. Algo que yo he venido hablando en las redes sociales sobre el efecto que esto tiene. Pero el mayor problema ambiental es la indiferencia de las autoridades y la poca educación de nuestro pueblo, que no sabe, que no tiene la conciencia para reclamar, para exigir, para hacer presión al Estado. Vimos el caso de Loma Miranda. Cuando diversas organizaciones se pusieron fuerte y lucharon se logró parar lo de la minera con la destrucción de Loma Miranda. Pero en la Sierra de Bahoruco no hemos visto lo mismo. Ahí lo que vemos es un daño tremendo, igual que en muchas otras comunidades. Incluso hay la idea en las autoridades, incluso en el mismo ministro de Medio Ambiente, de que se puede reforestar con aguacate, con café con mango, con tamarindo. Eso no es así, eso son cultivos. Esos son monocultivos, todo lo contrario a lo que es un bosque, pero lamentablemente esas son las ideas que tienen nuestras autoridades. También tenemos problema con la pesca indiscriminada, sin control, que le hacen tanto daño a nuestras especies y vemos cómo se han diezmado los tiburones que son un control natural. También los manatíes a los que no se le da ningún tipo de protección real. Las áreas protegidas a veces están muy mal cuidadas. A veces con uno o dos guardaparques, sin suficiente preparación y sin suficientes equipos para evitar, incluso, la cacería indiscriminada de aves, a veces con malas intenciones y otras por no tener conciencia. Aquí, por ejemplo, se matan aves como el Coco prieto (Plegadis falcinellus) o el Búcaro (Burhinus bistriatus), creyendo que son dañinos. Sin embargo, son beneficiosos a los mismos cultivos.

¿Alguna recomendación para los jóvenes que tienen pasión por la Biología o la fotografía?

Francisco Alba Suriel en el Sendero Guaraguao, del Parque Nacional del Este o Cotubanama, en Bayahíbe.

Mi recomendación a los jóvenes es que no se desanimen. Que sigan adelante, a los que le gusta la Biología que vayan a la universidad, que se especialicen, que lean, que investiguen, que no se queden solamente con lo que vean en la universidad y los libros, sino que investiguen, que se metan a los montes, a los bosques y que se especialicen en su carrera.  Para los fotógrafos lo mismo. Que se animen, que busquen sus equipos, que haga cursos, que inventen, que abran sus mentes, su imaginación y que le den para adelante. Que se vayan al campo. Claro, con el debido cuidado porque sabemos en la sociedad que vivimos y que hay muchos peligros, pero que se metan en grupos de fotógrafos y que aprendan las técnicas, que sean humildes, que sea pacientes. Pero, sobre todo, que le de pa´ lante, que esto es bonito y que con este país se puede lograr mucho si todos nos unimos.

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